Cómo son las clases

La suma de un profesor de calidad y una tecnología avanzada produce la magia en el campo del aprendizaje infantil.

 

Hemos creado un software para que el niño enfoque su atención y disfrute al máximo de la experiencia musical. También para poder facilitar el acceso a las partituras a niños que son muy pequeños, que normalmente no podrían entender una partitura blanca y negra y con notas muy pequeñas.

Pero sólo la tecnología no es suficiente. Por eso, es necesario acudir a las clases.

Convocamos regularmente seminarios gratuitos para padres para que puedan conocer mejor el software y se familiaricen con mi metodología. Los progenitores que se vayan a encargar de la educación musical de los niños pueden también aprender con ellos ¡y quién sabe si despertará algún talento oculto! Normalmente dedicamos una hora a este seminario.

Al menos uno de los progenitores debe conocer el software que van a usar sus hijos, porque facilitará que mejoren sus habilidades cuando practiquen en casa. Todos los alumnos que tienen una subscripción de pago en Tintarantín, tienen el software gratuito  para llevárselo a casa y poder practicar.

Además el papá o la mamá acompañará a su hijo durante las clases.

Las clases son grupales, de entre 4 y 5 niños a la vez, todos acompañados de uno de los padres u otro acompañante. Si el niño es muy mayor no es estrictamente necesario. La duración es de media hora.

Primero se presentan los nuevos elementos en forma de historias y canciones. Los niños se expresan libremente y hacemos actividades con las manos y el cuerpo. Seguidamente todos van a sus pianos, cada uno tiene el suyo. Mientras los niños tocan sus lecciones, la profesora supervisa la correcta colocación de las manos, la postura corporal, que la comprensión de los conceptos es correcta y una serie de elementos pedagógicos importantes, como que no decaiga su interés, escuchando atentamente sus señales corporales, observar si las lecciones se quedan cortas o son demasiado para el niño y muchas más cosas. Además un profesor educa en lo más importante: la expresividad, la música es un arte y por tanto, sólo alguien educado en ese arte puede transmitirlo. En contacto constante con los niños y con la persona que les acompaña a cada uno, se sucede la clase.

En algunas clases tocamos todos juntos y nos escuchamos unos a otros.

La magia de la tecnología permite hacer clases grupales con un instrumento con el que tradicionalmente nunca se ha hecho. Tenemos la convicción de que los niños aprenden mejor en grupo, se ven unos a otros, aprenden unos de otros y al fin y al cabo, hacen música juntos y se divierten juntos.