La curiosidad: aprendizaje por placer

Según los estudios de los últimos cincuenta años desde que se descubriera el neurotransmisor llamado dopamina, se le ha relacionado íntimamente con el aprendizaje, la memoria y los movimientos musculares, entre otras cosas.

Curiosamente este neurotransmisor, que produce nuestro cerebro naturalmente, es también responsable de las sensaciones placenteras, es como nuestro sistema de recompensas particular. Por tanto…

Aprender y retener lo aprendido está relacionado con el placer.

“Si creemos que lo que aprendemos es importante, la dopamina activa al hipocampo para que lo archive. Si por el contrario, lo que estudiamos no es satisfactorio, el recuerdo se diluye”, dice Jorge Medina, Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

EL ESTUDIO DE MATTHIAS J. GRUBER SOBRE LA CURIOSIDAD

Muchos sabemos que lo que aprendemos solo para un examen se olvida tan pronto como pasa el examen. Sin embargo, el interés, la relevancia para nosotros de lo que se aprende, la curiosidad aumenta la capacidad para retener y para aprender no solo lo que nos interesa sino potencialmente cualquier cosa, como lo demuestra la investigación de Matthias J. Gruber y su equipo, de la Universidad de California.

Estas son las conclusiones a las que han llegado:

  1. Las personas aprenden mejor la información que les interesa o de la que sienten curiosidad.
  2. La memoria para otros datos no relacionados con la materia interesante presentados en momentos de alta curiosidad también mejora. Por tanto, una vez que hemos conseguido despertar la curiosidad, el cerebro tiene mayor facilidad para aprender tanto la materia que nos interesa como otras que no nos parecen relevantes. Nuestro cerebro simplemente funciona mejor mientras se mantiene curioso.
  3. La curiosidad está asociada con actividad anticipatoria en el núcleo accumbens del encéfalo y en el mesencéfalo. Es decir, la curiosidad sitúa a nuestro cerebro en un estado especialmente propicio para retener la información.

Se utilizó resonancia magnética funcional para investigar cómo la curiosidad (la motivación intrínseca para aprender) influye en la memoria. Los hallazgos sugieren un vínculo entre los mecanismos que apoyan la motivación de la recompensa extrínseca y la curiosidad intrínseca y destacan la importancia de estimular la curiosidad para crear experiencias de aprendizaje más efectivas.

LA CURIOSIDAD, UN ESTADO ANTICIPADO DEL CEREBRO PARA EL APRENDIZAJE

Un estado de curiosidad, según este estudio, es por tanto un estado placentero en el que se demanda y se anticipa una recompensa cognitiva (conocer la información sobre la que se tiene interés).

La curiosidad activa el sistema de recompensas del cerebro, segregando dopamina de forma natural, con el que podemos hacer esfuerzos extra para llevar a cabo nuestras metas.

La curiosidad aumenta la actividad del hipocampo (clave en la creación de nuevos recuerdos) y la actividad del mesencéfalo y aumenta la comunicación de ambas áreas.

LA CURIOSIDAD: CLAVE PARA LA ENSEÑANZA DE CUALQUIER MATERIA

De forma genética podemos producir más o menos dopamina o podemos tener más o menos actividad límbica en el hipocampo.

Pero todos podemos beneficiarnos de una forma inteligente de aprender y enseñar: primero, despertar la curiosidad, después la información.

En Tintarantín no olvidamos nunca esto y buscamos despertar la curiosidad del niño antes de empezar. Hay cosas que no explicamos hasta que nos preguntan. Generamos interés a partir de lo que le interesa al niño. Unos prefieren canciones, otros ejercicios, algunos quieren tocar ya de memoria. Otros preguntan por la grafía musical.

Hay mucho por hacer y todos encuentran su sitio, según su propio interés.

Fuentes:

https://www.youtube.com/watch?v=SmaTPPB-T_s

http://www.cell.com/neuron/abstract/S0896-6273(14)00804-6

http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/6-cosas-que-dependen-de-la-dopamina

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